Feb 24 2009
proa2020: reflexiones de un profano en economía
Es complejo hablarle a la ciudadanía de futuro, cuando el presente es tan acuciante. Hay que equilibrar con sabiduría, valores, y presteza el presente con el futuro. Urge encontrar salida a la situación actual, y al mismo tiempo tener visión de cuál va a ser nuestro futuro (que depende de nosotros en gran medida), ya que las cosas no volverán a ser como fueron. Una vez más: unidos, podemos conseguirlo; en LPGC tenemos experiencia de esta forma de proceder.
Como ciudadano echo en falta voces autorizadas, más desde la Universidad, que desde la clase política, profesional y empresarial,
que alguna ha habido, acerca de la situación en que nos encontramos y cómo vamos a salir de ella en Canarias, y como consecuencia en Gran Canaria y en la Ciudad. Posiblemente necesitamos reflexiones serias acerca de cómo debe y puede ser el nuevo modelo económico y el tejido productivo para las Islas. Necesitamos reflexiones y acción. proa2020 posiblemente podrá aportar algo a través de su Mesa Estratégica 1 ( LPGC, Ciudad innovadora, emprendedora y abierta).
Como ciudadano, y responsable técnico de proa2020, me he preocupado del tema y he leído algunos artículos de opinión que me han hecho reflexionar, desde una perspectiva de un profano en economía y tejido productivo. Por lo tanto pueden haber cosas que se escapan a mi comprensión e interpretación; pero otras no se me escapan. Entre lo leído quiero centrarme en lo que han publicado, en La Vanguardia, dos prestigiosos profesores: Manuel Castells (UOC, University Southern Calfornia) y Xavier Sala i Martín (Columbia University). Hoy me gustaría centrarme en este último.
Nos encontramos en una etapa de crisis global, debida a la situación financiera internacional. Ahora bien, lo que pasa en España tiene, también, una componente propia (”made in Spain”, como dice Sala i Martín); y me pregunto: ¿Canarias, tiene “otra” componente propia, además de la España, ó la tiene agravada? Veamos su argumento en relación con España.
España es un país rico, con una riqueza desigualmente repartida; quizá un dato que se acentúa en Canarias, y en Las Palmas de Gran Canaria. Es un país rico que ahora forma parte del llamado G-20; estos días se reunirán, de nuevo, en Londres. Mientras nos ha ido bien, y no entro en las razones, las empresas no tenían incentivos para:
* invertir en tecnología.
* transformarse hacia actividades de mayor valor añadido.
Como la cosa iba bien, no hacia falta hacer dolorosas reformas por parte de los responsables en los diferentes ámbitos de las AA.PP.
La burbuja inmobiliaria también contribuyó a que no se hiciesen reformas (recordemos “el ladrillo nunca baja”); mucha gente se dedicó a comprar casas, como medida “segura” de inversión, y de “asegurase” el futuro. Hasta que “el ladrillo dejó de ser una buena inversión”. Una parte importante del PIB va a desaparecer (la deuda inmobiliaria se calcula aproximadamente en el 27% del PIB). Y en Canarias, ¿cuál es la situación?, ¿no dependíamos mucho de la construcción, como sector productivo básico?, ¿cuánto es ese “mucho”? Además, en el caso de España, existe un déficit exterior aproximadamente del 10% del PIB.
Para corregir este déficit en el PIB, Sala i Martín da una serie de alternativas:
a) Liberalizar rápidamente la oferta.
b) Seleccionarlas medidas que mayor efecto tengan sobre la productividad (apuesta por medidas de “corte keynesiano”).
c) Empezar a introducir reformas que no van a tener efectos a corto plazo, pero que son fundamentales para la
competitividad a largo plazo.
No incluye, en su trabajo, alternativas de corte social: absolutamente imprescindibles.
En las correspondientes al segundo grupo, hay una que hemos escuchado a menudo en el actual tejido productivo de LPGC:
(4) “En lugar de buscar gasto público adicional, que el Gobierno (las AA.PP. en sus diferentes niveles, esto es mío) considere pagar las deudas que tiene con miles de empresas que viven financieramente ahogadas por culpa de su perniciosa y pertinaz morosidad”.
Hay otras relevantes, que se pueden consultar en la fuente original. Sin embargo, hay otra que a los “visionarios” les puedesonar muy bien, pero que no sé cuán factible es:
(3) “Antes de rescatar o ayudar a un sector, que se pregunte si es un sector de futuro o de pasado o si se instaló en España porque buscaba salarios bajos (o rápidos/cuantiosos beneficios)” En este apunte, proa2020 puede incorporar una visión que ya está aflorando en la Ciudad: la innovación en el campo de las tecnologías que implican una mayor competitividad, en la línea del excelente plan lanzado por la SPEGC( Sociedad para la Promoción Económica de Gran Canaria), y con el cual proa2020 está alineado.
Donde proa2020 más puede aportar (a parte de alternativas sociales) es en la c), y entre todas en la: “Transformación del sistema educativo para fomentar la creatividad y el espíritu emprendedor de los jóvenes“. Para ello, proa2020 ha incluido unas propuestas iniciales relacionadas con la formación profesional y la universitaria; y, en general, en todo el sistema. El reto es cómo transformar el sistema educativo, para que sea una realidad esta alternativa. No es fácil, y no es cuestión (en mi opinión) básicamente de invertir más, sino mejor y hacer las cosas de otra manera. Sabemos que el ser humano, en general, es reacio al cambio: ahí reside la principal dificultad. Necesitamos liderazgos políticos, económicos y sociales para hacerlo posible.
Quizá necesitamos en Canarias un gran Pacto Social por la Educación, como hizo hace un mes Cataluña. En Canarias, en GC, en LPGC (que es la locomotora), también es necesario y posible… depende de nosotros, y unidos podemos.